Estrasburgo: dos mundos urbanos en un mismo conjunto histórico
El bien de Estrasburgo permite seguir la historia urbana a través de la Grande-Île y la Neustadt. La inscripción original, de 1988, se centraba en la isla histórica alrededor de la catedral; la ampliación incorpora la Neustadt, diseñada y construida bajo administración alemana entre 1871 y 1918. La UNESCO clasifica el conjunto como bien cultural según los criterios (ii) y (iv). Leídas juntas, ambas zonas forman una ciudad europea del Rin, no dos distritos históricos sin relación.
La catedral sigue siendo el hito organizador, con una silueta ligada al antiguo cauce del Rin y a los cursos de agua de la ciudad. A su alrededor, una trama medieval intacta reúne residencias privadas renacentistas y el palacio Rohan, de estilo clásico francés. En la Neustadt, la planificación de influencia haussmanniana se combina con un lenguaje arquitectónico germánico y las teorías de Camillo Sitte, dando lugar a un proyecto urbano moderno y funcional, construido en torno a perspectivas monumentales. Esta composición estratificada distingue Estrasburgo de un casco antiguo centrado exclusivamente en su catedral medieval. El conjunto registra además los cambios políticos y culturales de la ciudad, entre el Sacro Imperio Romano Germánico, el Reino de Francia y sus funciones como capital regional. La Grande-Île y la Neustadt conservan sus distintas etapas cronológicas, incluida la plaza de la República, el eje imperial y varios edificios públicos principales.

