Monte Pelée y los Pitons: volcanes y continuidad forestal
Volcanes y bosques del monte Pelée y de los Pitons del norte de Martinica es el bien natural del mapa, inscrito en 2023 según los criterios (viii)(x). La UNESCO registra dos áreas componentes que suman 13.980 hectáreas en el norte de Martinica: al sur, los macizos más antiguos de los Pitons du Carbet y Morne Jacob; al norte, los macizos más jóvenes del monte Pelée y el Piton Mont Conil. No es un paisaje cultural definido principalmente por la agricultura o el urbanismo.
Su interés nace del encuentro entre geología volcánica y continuidad biológica. El bien reúne tipos de bosque desde la costa hasta las cumbres, incluidos bosques climácicos y antiguos bosques secundarios, además de formaciones húmedas y bosques secos de menor altitud excepcionalmente conservados. La rana volcánica de Martinica y la oropéndola de Martinica figuran como especies estrictamente endémicas. El valor mundial depende aquí de los procesos geológicos, la sucesión forestal, la geodiversidad y la biodiversidad, no de un simple mirador de montaña.
El monte Pelée alcanza 1.396 metros y está asociado a la erupción de 1902, que destruyó Saint-Pierre y se convirtió en una referencia de la vulcanología moderna; de ella procede el nombre del tipo eruptivo peleano. Los Pitons du Carbet, en cambio, son domos de lava elevados formados por magma viscoso; su punto culminante, el Piton Lacroix, llega a 1.197 metros. Las dos entidades no deben confundirse: juntas muestran expresiones geológicas distintas y un continuo vegetal ininterrumpido entre la costa y la cumbre. La sensibilidad de sus bosques y especies amenazadas es central para cualquier visita.

