Campanarios de Bélgica y Francia: torres del poder comunal
Los Campanarios de Bélgica y Francia forman un bien transfronterizo en serie compuesto por 56 elementos: 23 campanarios en el norte de Francia y 33 en Bélgica. Inscrito en 1999 según los criterios culturales (ii)(iv), el conjunto expresa una tradición cívica a través de una familia de torres urbanas, no de un único edificio. Cada punto francés debe entenderse dentro de ese conjunto compartido.
Un campanario municipal no es simplemente una torre de iglesia. En la ciudad medieval podía albergar las campanas comunales, los fueros y los tesoros; acoger reuniones del concejo, servir de torre de vigilancia y funcionar como prisión. En ese contexto urbano simbolizaba el poder municipal, en contraste con la torre señorial y el campanario eclesiástico. Algunos ejemplos son independientes; otros están unidos a una lonja o a un ayuntamiento, y en ciertos casos una torre de iglesia asumió la función civil.
La variedad del conjunto también impide esperar un estilo arquitectónico uniforme. Las torres abarcan desde los siglos XI al XX e incluyen formas románicas, góticas, renacentistas, barrocas y art déco. Las campanas, los carillones, las almenas y otros elementos defensivos ayudan a explicar su función. Las reconstrucciones posteriores a conflictos armados forman parte de su papel simbólico continuado y de la relación que las comunidades mantienen con ellas.

