Las casas rupestres de los muertos en Cerdeña
Este bien cultural, formado por 18 componentes, es la referencia del mapa para conocer la arquitectura funeraria prehistórica. Creadas en Cerdeña entre el V y el III milenio a. C., las domus de janas son sepulturas hipogeas y necrópolis excavadas en la roca. Su nombre local, “casas de hadas”, no debe ocultar su valor documental: conservan pruebas de la vida cotidiana, las prácticas funerarias y las creencias espirituales de las comunidades sardas prehistóricas.
Su cronología y su forma las diferencian de las necrópolis etruscas. Cerveteri y Tarquinia presentan grandes cementerios con túmulos, cámaras pintadas y un trazado funerario semejante al de una ciudad. Las domus de janas pertenecen, en cambio, a un fenómeno insular prehistórico de tumbas subterráneas. Sus plantas complejas, decoraciones simbólicas y motivos figurativos hacen visible la relación entre las comunidades vivas y sus muertos mediante espacios tallados, no mediante una planificación urbana monumental posterior.
Los 18 componentes forman parte de un patrón sardo mucho más amplio: en la isla se conocen aproximadamente 3.500 hipogeos. Esta distribución explica que el registro de la UNESCO sea seriado y no se concentre en una sola necrópolis. También permite interpretar los sitios como testimonios de cambio social. En conjunto, las tumbas hablan de comunidades que avanzaban hacia formas más complejas de organización social y representan una manifestación extensa de la arquitectura funeraria hipogea en el Mediterráneo occidental.
