Nueva Caledonia: la diversidad de los arrecifes en un continuo marino
Este bien incorpora un sistema marino natural a un mapa dominado por paisajes culturales y arquitectura. La UNESCO registra seis componentes en las lagunas de Nueva Caledonia, en el Pacífico francés, y lo clasifica como natural según los criterios (vii)(ix)(x). Su importancia procede de la combinación de belleza excepcional, procesos ecológicos y diversidad biológica, no de un único enclave preparado para visitantes.
La variedad y la conexión de los hábitats distinguen el conjunto de un destino convencional de arrecifes coralinos. Se extiende desde manglares y praderas marinas hasta arrecifes periféricos, atolones, arrecifes oceánicos e islas coralinas, bajo distintas condiciones oceanográficas y corrientes cálidas y frías. La UNESCO identifica 146 tipos de estructuras arrecifales conforme a un sistema de clasificación mundial. El complejo rodea Nueva Caledonia e incluye arrecifes de edades diversas, desde formaciones vivas hasta antiguos arrecifes fósiles.
También conserva ecosistemas intactos con grandes depredadores, peces de gran tamaño y especies marinas amenazadas, como tortugas, ballenas y dugongos. La UNESCO registra aquí la tercera población de dugongos más grande del mundo. Inscrito en 2008, el bien exige una gestión activa: legislación pesquera, cogestión con comunidades kanak, calidad del agua, efectos de la minería, vigilancia y turismo futuro influyen en su conservación. Un punto del mapa no puede representar toda la escala marina; el registro debe leerse como un sistema conectado de grupos de hábitats.

