Carnac y Morbihan: monumentos ordenados dentro del paisaje
Los Megalitos de Carnac y de las orillas de Morbihan forman un bien cultural seriado compuesto por cuatro partes en Bretaña, entre la península de Quiberon y el golfo de Morbihan. La UNESCO lo inscribió en 2025 según los criterios (i)(iv). Su objeto no es un menhir célebre, sino un denso y variado conjunto arquitectónico neolítico creado sucesivamente entre aproximadamente 5000 y 2300 a. C.
La diversidad de formas resulta esencial: menhires, alineamientos de piedras, círculos líticos, cairns, tumbas de corredor, sepulturas en cista, túmulos y simples montículos. Su ubicación se relaciona con el relieve, los cursos de agua y la intervisibilidad, lo que sugiere que las comunidades constructoras comprendían y organizaban simbólicamente su entorno. Las losas grabadas muestran objetos, animales y formas abstractas; los objetos enterrados de materiales raros aportan pruebas de una cultura compleja.
No debe confundirse con un único monumento arqueológico cuyo propósito ya esté resuelto. La UNESCO señala que aún no se conocen con certeza las razones de su construcción ni la lógica completa de sus conexiones. El conjunto se interpreta mejor a través de las relaciones entre monumentos y entorno que mediante una explicación definitiva. La erosión natural, el ascenso del nivel del mar, el desmontaje, la reutilización, el desarrollo, el turismo costero, la forestación y el cambio climático afectan a su integridad. Algunas estructuras sumergidas siguen sin protección, por lo que la información de conservación vigente resulta especialmente importante.

