Monte San Giorgio: un archivo fósil junto al lago de Lugano
Monte San Giorgio pertenece al mapa porque conserva una historia geológica a una escala muy distinta de la de los bienes arquitectónicos. Este bien natural transfronterizo, compartido por Italia y Suiza, fue inscrito con arreglo al criterio (viii). Junto al lago de Lugano, su montaña boscosa y de forma piramidal conserva el registro más conocido de vida marina del periodo Triásico, entre hace 245 y 230 millones de años.
Las evidencias fósiles proceden de una laguna tropical protegida y parcialmente separada del mar abierto por un arrecife exterior. En aquel entorno vivían reptiles, peces, bivalvos, ammonites, equinodermos y crustáceos; la proximidad de tierra firme permitió además que llegaran al registro restos de reptiles terrestres, insectos y plantas. Muchos fósiles presentan una integridad y un nivel de detalle excepcionales. Los estratos intactos y las exposiciones accesibles de roca fosilífera son algunos de los principales atributos del bien.
La vertiente italiana no debe confundirse con un yacimiento fósil italiano independiente: es la ampliación incorporada en 2010 al área inscrita en Suiza en 2003, que dio lugar al actual bien transfronterizo. Su importancia incluye también una larga tradición de estudio, ejemplares catalogados e investigación geológica. Las zonas fosilíferas se protegen in situ, y la excavación se gestiona legalmente con fines científicos. Como los recursos suelen requerir excavación y preparación, no constituyen simplemente una exposición que se encuentre al recorrer una senda de montaña; universidades, museos y servicios para visitantes ayudan a hacer comprensible el registro científico. Para el acceso y la interpretación, resulta importante consultar las indicaciones locales vigentes.
