Arte sacro y recorridos de capillas entre colinas y lagos
Los Sacri Monti del Piamonte y Lombardía reúnen arquitectura, pintura, escultura y paisaje para quienes desean leerlos como un solo fenómeno. La UNESCO reconoce nueve complejos independientes —Varallo, Crea, Orta, Varese, Oropa, Ossuccio, Ghiffa, Domodossola y Valperga— dentro de un bien cultural en serie. Creados principalmente a finales del siglo XVI y durante el XVII, todos incluyen capillas y otros elementos arquitectónicos dedicados a distintos aspectos de la fe cristiana. Sus emplazamientos entre colinas, bosques y lagos forman parte del significado del conjunto.
No deben confundirse con una única iglesia de peregrinación ni con una arquitectura uniforme. El fenómeno nació como intento de crear lugares europeos de oración vinculados a Tierra Santa, en emplazamientos elegidos por su topografía comparable. Varallo, fundado en 1480, sirvió de modelo para los ejemplos posteriores. Las reglas compartidas dieron una cierta familia visual a los complejos, pero cada uno desarrolló su propio arte y arquitectura, ampliando los temas a Cristo, la Virgen María, los santos, la Trinidad y los Misterios del Rosario.
Las diferencias entre componentes ayudan a escoger. Orta está dedicado a san Francisco de Asís e incluye 21 capillas y un jardín cuya disposición se mantiene esencialmente igual desde el siglo XVI. Ossuccio cuenta con 14 capillas de estilo barroco que ascienden hacia un santuario en la cima, mientras Belmonte, en Valperga, utiliza 13 capillas para representar episodios de la Pasión. Los nueve conservan su función de lugares cristianos de peregrinación, oración y reflexión. La conservación se ha centrado especialmente en interiores, pinturas y esculturas, por lo que conviene comprobar localmente el acceso y las condiciones del culto.
