El paisaje vitícola del Piamonte: colinas modeladas por el trabajo
El Paisaje Vitícola del Piamonte: Langhe-Roero y Monferrato es un paisaje cultural formado durante siglos por el cultivo de la vid y la elaboración del vino, no un monumento aislado. En el sur del Piamonte, entre el río Po y los Apeninos ligures, el bien seriado reúne cinco zonas vitícolas y el castillo de Cavour. Sus seis componentes expresan la conexión entre tierras productivas, construcciones, conocimientos técnicos y sociedad rural.
La estructura del paisaje se percibe en la forma en que encajan sus elementos. Los suelos diversos, las variedades de uva a menudo autóctonas y los procesos de vinificación adaptados se reflejan en laderas cultivadas que siguen antiguas divisiones de la tierra. Pueblos encaramados en las colinas, castillos, iglesias románicas, granjas, ciabots, bodegas y almacenes de vino salpican el territorio. El polen de vid fechado en el siglo V a. C., las referencias de Plinio el Viejo y Estrabón y las palabras relacionadas con el vino presentes en el dialecto local —de origen etrusco y celta— documentan una larga tradición vitícola.
Aquí la continuidad forma parte de la identidad del bien. La UNESCO considera que el uso de los suelos, los edificios y la organización social durante el cuidado de la vid, la vendimia y la vinificación expresa prácticas y conocimientos todavía vigentes. Las colinas onduladas y sus panoramas variados son inseparables de la producción y el poblamiento. La protección se apoya en el Código de Patrimonio Cultural y Paisajístico, los controles municipales, las medidas de las zonas de amortiguamiento y una gestión coordinada por una asociación de municipios bajo autoridad regional. Inscrito en 2014 como bien cultural conforme a los criterios (iii) y (v), debe leerse como una relación viva entre las personas y su entorno, no solo como un mirador pintoresco o una colección de bodegas.
