Las Strade Nuove y los palacios Rolli de Génova
Génova interesa a quienes quieren comprender cómo la riqueza, la topografía y la autoridad pública dieron forma a un barrio urbano. Las Strade Nuove y los Palazzi dei Rolli datan de finales del siglo XVI y comienzos del XVII, cuando la República de Génova se encontraba en el apogeo de su poder financiero y marítimo. Familias aristocráticas acomodadas desarrollaron un distrito formal al norte de las calles medievales, muy densas, con un diseño atribuido a Galeazzo Alessi.
El elemento decisivo no es únicamente la presencia de residencias suntuosas. En 1576, el Senado estableció una lista con base legal de palacios Rolli destinados a alojar oficialmente a huéspedes distinguidos. Los edificios privados formaron así una red pública para las visitas de Estado, rasgo que diferencia Génova de la concentración artística más amplia de Florencia y del proyecto urbano y rural de Ferrara. El bien representa una intervención urbana dividida en parcelas, pero sometida a un marco unitario de autoridad pública.
Conviene observar cómo las reglas comunes se adaptaron al terreno genovés. Los palacios suelen tener tres o cuatro plantas y comparten vestíbulos, escaleras abiertas, patios y logias orientadas a jardines, aunque sus soluciones arquitectónicas varían. Los interiores conservan estucos y frescos. El bien ocupa 15,77 hectáreas y sigue integrado en la ciudad medieval; su zona tampón, de 98,73 hectáreas, cubre el centro histórico. El registro incluye también casas medievales y edificios posteriores: la experiencia patrimonial corresponde a un conjunto urbano, no a la visita de un palacio aislado.
