Causses y Cévennes: un paisaje montañoso de pastoreo activo
Causses y Cévennes debe leerse como un paisaje cultural modelado por el agropastoralismo, no como un monumento aislado. El bien ocupa 302.319 hectáreas en el centro-sur de Francia e integra mesetas, valles profundos, pueblos, granjas de piedra, terrazas y caminos de trashumancia. La UNESCO lo inscribió en 2011 según los criterios culturales (iii)(v).
Su tema central es la relación prolongada entre los sistemas pastoriles y el medio físico. El bien muestra agropastoralismo, silvopastoralismo, trashumancia y pastoreo sedentario, con razas locales de ovejas y estructuras sociales reflejadas en granjas, campos, asentamientos, gestión del agua y terrenos comunales abiertos de pastoreo. El Mont Lozère es uno de los lugares donde la trashumancia estival continúa de forma tradicional por las drailles.
No se trata simplemente de un destino de naturaleza de montaña, ni de un paisaje conservado porque la actividad humana haya desaparecido. Su autenticidad depende en parte de prácticas que aún sobreviven, mientras que su integridad se ve amenazada cuando las terrazas dejan de mantenerse, los caminos se cubren de vegetación y los sistemas de agua solo se conservan en algunos puntos. La tradición pastoril se ha revitalizado, pero la UNESCO la considera dependiente de muy pocos agricultores. Muros, terrazas, bergeries, cursos de agua y drailles son huellas de un sistema vivo, aunque sometido a presión.

