Pont du Gard: ingeniería hidráulica romana sobre el Gardon
El Pont du Gard es el encuentro más directo del mapa con una infraestructura convertida en monumento. Constituye el principal elemento conservado del acueducto de 50,02 kilómetros construido a mediados del siglo I para abastecer Nîmes, la antigua Nemausus, desde el nacimiento del Eure, cerca de Uzès. El puente de tres niveles alcanza casi 48,77 metros de altura y conduce el canal a través del Gardon. La UNESCO lo clasifica como bien cultural por su logro técnico, el testimonio de la construcción romana y su efecto artístico dentro del paisaje natural.
Lo que se conserva no es un puente convencional ni una ruina romana aislada, sino una estructura donde las decisiones de ingeniería siguen siendo legibles. Los tres niveles emplean arcos de dimensiones desiguales; los inferiores contienen dovelas yuxtapuestas con marcas grabadas de colocación, mientras que el superior utiliza mampostería menuda para sostener las losas del canal. Los salientes situados ante los pilares respondían a las crecidas repentinas y destructivas del Gardon, y el arco inferior principal es más ancho para facilitar el paso del agua. En la piedra se distinguen marcas de canteros y códigos de montaje; la propia cantera se conserva a unos 600 metros. El acueducto dejó de funcionar hacia comienzos del siglo VI y el puente nunca recuperó su uso original. Es propiedad del Estado, está protegido por el Código del Patrimonio y figura como monumento histórico desde 1840.

