Breve descripción Situados en la región de Isla de Francia, al suroeste de París, el Palacio y parque de Versalles fueron un lugar privilegiado tanto de residencia como de ejercicio del poder de la monarquía francesa desde Luis XIV hasta Luis XVI.
Construidos y embellecidos por varias generaciones de arquitectos, escultores, pintores, ornamentistas y paisajistas, representaron para Europa, durante más de un siglo, el modelo perfecto de una residencia real. La planificación arquitectónica y la majestuosa composición del paisaje forman una estrecha simbiosis y sirven de marco a la magnificencia de la decoración interior de los apartamentos. El bien inscrito incluye la zona que rodea el prestigioso conjunto del Palacio, los palacios de Trianón y sus jardines, así como una estrecha franja de terreno que ofrece la perspectiva desde el extremo del Gran Canal. Es el resultado de un siglo y medio de obras ordenadas por los reyes de Francia y confiadas a sus artistas más destacados. La huella más profunda la dejó Luis XIV, que comenzó ampliando el pequeño palacio de ladrillo y piedra construido por su padre, Luis XIII, en 1624.
Una primera ampliación tuvo lugar después de 1661, bajo la dirección de Le Vau, en un estilo todavía fuertemente italianizante.
Después de 1678, Versalles volvió a ampliarse considerablemente y fue modificado radicalmente por Jules Hardouin-Mansart, quien introdujo con éxito una arquitectura sobria, colosal, homogénea y majestuosa, hoy inseparable de la memoria del Rey Sol. La famosa Galería de los Espejos, entre el Salón de la Guerra y el de la Paz, es la obra maestra del estilo neoclásico y típicamente francés llamado Luis XIV. La Orangerie y el Gran Trianón son también obra de Mansart, quien contó con la asistencia de Robert de Cotte en la construcción de la Capilla Real. Las creaciones realizadas en Versalles durante el siglo XVIII figuran entre las obras más perfectas y célebres de los estilos Luis XV y Luis XVI: el Petit Trianon, de Jacques-Ange Gabriel; la decoración de los apartamentos de Luis XV, de Verbeckt y Rousseau; y los apartamentos y la Aldea de María Antonieta, de Mique. Los jardines que completan el Palacio, desarrollados durante la construcción del conjunto, fueron diseñados por Le Nôtre, creador de la tipología del jardín francés: un sistema abierto de paseos axiales que se extienden hasta donde alcanza la vista y están jalonados de flores y setos bajos, parterres, pequeños arroyos, grandes lagos y fuentes.
Criterio (i): El conjunto del Palacio y parque de Versalles constituye una realización artística única, no solo por sus dimensiones, sino también por su calidad y originalidad.
Criterio (ii): Versalles ejerció una gran influencia en toda Europa desde finales del siglo XVII hasta finales del siglo XVIII. Wren incorporó reminiscencias de Versalles a Hampton Court y Schlüter a Berlín, al diseñar las fachadas del Palacio Real. Surgieron pequeños «Versalles»: Nymphenburg, Schleissheim, Karlsruhe, Würtzbourg, Postdam, Estocolmo, etc. Los jardines de Le Nôtre, diseñados por el propio arquitecto o por sus imitadores, son innumerables: desde Windsor hasta Cassel, pasando por La Granja, Suecia, Dinamarca y Rusia. Criterio (vi): Versalles, sede absoluta del poder del monarca, fue el crisol mejor formulado y más adaptado para la vida cortesana francesa durante un siglo y medio —Luis XIV perfeccionó la «etiqueta»— y para la creación artística en los ámbitos de la música, el teatro y las artes decorativas.
Allí se presentaron numerosos descubrimientos científicos, alentados por los reyes, fundadores de academias reales.
Fue en Versalles donde, el 6 de octubre de 1789, el pueblo acudió para llevarse a Luis XVI y María Antonieta, trasladando una vez más el centro del poder a París. Integridad El Palacio y parque de Versalles perdieron su función con la Revolución, pero el conjunto fue conservado por el Estado y transformado en museo a comienzos del siglo XIX. Aunque el mobiliario y la decoración fueron dispersados o parcialmente destruidos, y