Los anfiteatros volcánicos y hábitats vivos de Reunión
Pitones, circos y escarpes de la isla de Reunión es el único bien natural de este recorrido y no debe confundirse con un monumento cultural ni con un jardín diseñado. La propiedad coincide con la zona central del Parque Nacional de La Reunión y abarca más de 100.000 hectáreas, el 40 % de la isla. Sus dos macizos volcánicos contiguos reúnen dos cumbres imponentes, tres circos rodeados de paredes escarpadas, remparts abruptos, gargantas boscosas y cuencas.
La importancia del lugar nace de la combinación entre formas geológicas espectaculares y valor biológico. El inactivo Piton des Neiges y el muy activo Piton de la Fournaise se encuentran en un paisaje modelado por el vulcanismo, los deslizamientos tectónicos, las lluvias abundantes y la erosión de los cursos de agua. Las selvas subtropicales, los bosques de nubes y los brezales forman un mosaico de ecosistemas, mientras el bien protege hábitats naturales importantes que aún subsisten en las islas Mascareñas y un alto nivel de endemismo vegetal. Sus retos de gestión son, por tanto, distintos de los de Versalles o París: las especies exóticas invasoras constituyen una amenaza constante, y la agricultura, la silvicultura, la producción energética y el turismo deben gestionarse de forma compatible con la integridad del bien. El Parque Nacional aporta el marco jurídico de protección, respaldado por seguimiento, investigación y consulta.

