Los Climats de Borgoña: cuando una parcela de viñedo crea una identidad
Los Climats, terroirs de Borgoña muestran cómo un territorio vitivinícola puede organizarse alrededor de parcelas delimitadas con precisión. El bien cultural tiene dos componentes y fue inscrito en 2015 según los criterios (iii)(v). Sus laderas de viñedos se extienden por la Côte de Nuits y la Côte de Beaune, al sur de Dijon; el centro histórico de Dijon y el papel de Beaune en el comercio del vino ayudan a entender el sistema completo.
Un Climat no es simplemente un viñedo pintoresco ni una amplia región vinícola. La distinción se basa en la estrecha relación entre una parcela y el carácter del vino que produce. Geología, exposición, hidrología, atmósfera, suelo, variedades de vid y conocimientos acumulados de cultivo intervienen en el resultado. El mosaico reúne 1.247 Climats delimitados con precisión, asociados sobre todo al Pinot Noir y al Chardonnay y formados por la interacción prolongada entre las comunidades locales y su territorio.
Muros, caminos, cercas, setos y meurgers hacen visibles las fronteras parcelarias y muestran cómo el trabajo humano subdividió las laderas. Dijon y Beaune son esenciales para comprender el bien, no simples añadidos urbanos: la primera representa el apoyo político, reglamentario y técnico; la segunda, el comercio. El Palacio Ducal, los Hospices de Beaune y el Château du Clos de Vougeot conservan huellas materiales de esas relaciones. Es un sistema vitícola vivo, no una colección de paradas de degustación sin conexión.

