Costa Amalfitana: asentamientos adaptados a la costa
La Costa Amalfitana es un gran paisaje cultural en el que el relieve escarpado, los asentamientos históricos, los cultivos y los hábitats naturales resultan inseparables. El bien abarca 11.231 hectáreas, 15 municipios, terrenos agrícolas y tres reservas naturales a lo largo de la costa meridional de la península Sorrentina. Es, por tanto, mucho más amplio que la idea habitual de visitar una sola localidad. Los montes Lattari forman su límite sur y separan los golfos de Nápoles y Salerno.
El bien incluye las zonas costeras de Amalfi, Atrani, Reginna Maior y Reginna Minor, además de Positano, Praiano, Cetara y Erchie. También comprende los pueblos de Scala, Tramonti y Ravello, y las aldeas de Conca y Furore. Varios centros históricos prosperaron durante el periodo de la República marítima de Amalfi y conservan obras artísticas y arquitectónicas que combinan elementos orientales y occidentales en lo que la UNESCO describe como estilo árabe-normando.
Muchas de las claves del paisaje son adaptaciones prácticas a un terreno difícil. Los cítricos y los viñedos ocupan las zonas apropiadas, los jardines aterrazados descienden hacia el mar y en las cotas altas se practicaba la cría de ovejas. Áreas rocosas, bosques, matorral mediterráneo y hábitats diversos completan un territorio modelado por la naturaleza y el uso humano. Los restos paleolíticos y mesolíticos de Positano añaden una capa anterior a su historia. Inscrita en 1997 con los criterios (ii), (iv) y (v), la Costa Amalfitana se diferencia de Cilento por su patrón costero de asentamiento y sus terrazas, aunque ambos bienes requieren una planificación a escala paisajística. La UNESCO señala la presión ambiental, los desprendimientos, los terremotos y la intensa afluencia en algunas zonas urbanas, especialmente el tráfico de vehículos.
