Saint-Émilion: un territorio vitivinícola organizado en torno a la producción
La Jurisdicción de Saint-Émilion es un paisaje cultural estructurado por la viticultura, no una localidad con viñedos en sus alrededores. En Gironda, ocho municipios ocupan una zona de meseta, áreas boscosas, laderas, valles cóncavos y llanuras, delimitada por el Dordoña y el arroyo de la Barbanne. Los criterios culturales (iii)(iv) de la UNESCO reconocen la pervivencia y la precisa organización territorial del cultivo intensivo de la vid.
Su identidad va más allá de un itinerario de grandes châteaux. El paisaje reúne modestas casas de piedra de comienzos del siglo XIX, agrupadas en aldeas para trabajadores vitícolas; grandes chais funcionales de piedra o de ladrillo y piedra; y châteaux vitivinícolas situados en el centro de sus dominios. El entorno construido responde a los recursos y a la topografía. La viticultura romana y medieval, junto con la ruta de peregrinación a Santiago de Compostela, explica también la concentración de iglesias, monasterios y hospicios.
En Saint-Émilion, la Ermita o Grotte, la iglesia monolítica, las catacumbas medievales y la iglesia colegial con su claustro se agrupan alrededor del centro de peregrinación. Las ruinas del Château du Roi, el Palais Cardinal y el menhir de Pierrefitte aportan dimensiones seculares y prehistóricas. Inscrito en 1999, el bien sigue siendo un territorio vivo: su patrimonio se entiende mejor como la relación activa entre cultivo, asentamiento, piedra, agua y arquitectura religiosa.

