Fortalezas de los Capetos en Languedoc: una cadena defensiva
Las Fortalezas de los Capetos en Languedoc forman un sistema seriado de ocho lugares fortificados, no una inscripción limitada a Carcasona. El bien incluye el castillo y las murallas de Carcasona y las fortalezas de Aguilar, Lastours, Montségur, Peyrepertuse, Puilaurens, Quéribus y Termes. Inscrito como bien cultural según el criterio (iv), con fecha de inscripción de 2026, representa una parte esencial del sistema defensivo capeto establecido durante los siglos XIII y XIV.
Su rasgo decisivo es la relación entre arquitectura militar y relieve. Las fortificaciones se levantaron sobre crestas rocosas abruptas, en emplazamientos estratégicos, y formaron la columna vertebral de la nueva senescalía de Carcasona. En conjunto, ilustran la consolidación política, militar y territorial de la Corona de los Capetos en el Languedoc y la afirmación de la autoridad del senescal sobre antiguos territorios de linajes feudales independientes. Por eso el bien no equivale a una guía de un castillo espectacular ni de una ciudad amurallada: su identidad se distribuye por un paisaje defensivo. Los ocho componentes deben contemplarse como una expresión conectada del poder, adaptada a una topografía dramática y reconocida por la UNESCO como un único bien patrimonial canónico.

